Opinión
Morena cuestiona las candidaturas indígenas de 2024; el caso de Néstor Camarillo vuelve al debate
lo normal en tiempos políticos que se aproximan...

La diputada local de Morena, Elisa Limón, cuestionó el uso que algunos partidos políticos han hecho de las acciones afirmativas destinadas a garantizar representación indígena y señaló que, durante el proceso electoral de 2024, hubo candidaturas cuya pertenencia o vínculo con pueblos originarios fue puesto en duda.
Aunque la legisladora no centró inicialmente sus declaraciones en una persona específica, sus señalamientos hicieron referencia al caso del hoy senador Néstor Camarillo Medina, quien llegó al Senado postulado por la alianza PRI-PAN mediante una candidatura correspondiente a una acción afirmativa indígena.
Camarillo obtuvo la candidatura y posteriormente el escaño bajo las reglas vigentes del proceso electoral. Después de llegar al Senado renunció al PRI y se incorporó a Movimiento Ciudadano.
Desde Morena, la crítica se concentra en que los espacios reservados para pueblos originarios no sean utilizados únicamente como una vía para cumplir requisitos electorales o facilitar el acceso de determinados perfiles a una candidatura.
Limón sostuvo que la representación indígena debe tener una relación efectiva con las comunidades y traducirse en trabajo territorial y gestión de sus necesidades.
“Sabemos que en elecciones pasadas hubo falsos indígenas que lucraron y siguen lucrando con este papel e imagen de los pueblos originarios”, expresó la legisladora.
El señalamiento forma parte de una discusión más amplia sobre la manera en que los partidos acreditan a sus candidatos para competir mediante acciones afirmativas.
En el caso de Camarillo Medina, el entonces dirigente estatal del PRI presentó documentación para acreditar su autoadscripción indígena y su vínculo con la comunidad de El Molino, en Zacapoaxtla. La validez y representatividad de esos documentos fueron cuestionadas públicamente, entre otros, por integrantes de la propia comunidad.
A pesar de la controversia, Camarillo pudo competir bajo esa acción afirmativa y posteriormente obtuvo un lugar en el Senado.
Así, mientras Morena sostiene que algunos partidos han utilizado estos espacios de representación de manera conveniente y sin garantizar un vínculo real con los pueblos originarios, la postulación de Camarillo fue registrada y validada dentro del proceso electoral que le permitió participar en los comicios de 2024.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa el criterio con el que las autoridades electorales deben determinar quién puede acceder a una candidatura reservada para comunidades indígenas y hasta dónde debe llegar la comprobación de una representación efectiva, más allá de la documentación presentada por partidos y candidatos.